Soy mamá de tres, compañera de vida de Víctor y una mujer que ama caminar en la montaña.
La maternidad abrió en mí una forma de comprender la vida que sigue acompañándome: mientras criaba a mis hijos, también iba reconociéndome.
Mi camino ha pasado por la economía y las finanzas, por las preguntas del alma y por acompañar a mujeres, familias y equipos.
De ahí nace mi manera de trabajar: unir profundidad con estructura y llevar lo que descubrimos a la vida cotidiana.
Desde 2015 he acompañado a cientos de mujeres en sus procesos de cambio.
Mis alumnas me llaman Mujer Puente, porque dicen que les ayudo a encontrar caminos entre lo que comprenden dentro de sí y lo que quieren vivir afuera.
Abro y custodio espacios de transformación profunda para mujeres.
Espacios donde puedas hacerte preguntas, sentirte escuchada y mirar tu vida desde una perspectiva que quizá todavía no habías considerado.
Eso quiero ofrecerte en el CAD: mi mirada, mi experiencia y un espacio cuidado para que puedas escucharte y confiar cada vez más en ti.